La literatura no es sólo imaginación y fantasías, también es pasado, algo que muchas veces queda escondido en la mente intentando no recordarlo y otras necesita sacarse afuera para evitar que siga atormentando.Las voces que se han escuchado tras las declaraciones de Günter Grass son diversas. Unos a favor de la retirada del Premio Nobel que obtuvo en 1999, otros dicen que eso pasó hace 60 años y el escritor ha demostrado que sólo fue algo que ocurrió cuando tenía 17 años.Si bien él lo hace público ahora, los que tenían que saberlo lo sabían. Había sido detenido por los americanos, encarcelado y constaba en un documento público que no se ha difundido hasta ahora. ¿Por qué ahora? Se podría pensar que por intereses comerciales al haber salido al mercado su biografía, pero… el autor de “El tambor de hojalata” ¿Realmente necesita dinero o esa publicidad para vender? Si bien es algo que está en el pasado, el suyo concretamente, y que no debería de haber sucedido ¿Hay que retirarle el premio?Claro que si nosotros hiciésemos memoria a cuántos de nuestros autores les deberíamos de retirar premios o nombramientos por estar en un bando que en nuestro país fusilaba a la gente, los enterraba en fosas comunes o se los encarcelaba torturándoles de forma inhumana. Creo que la trayectoria de una persona marca si los hechos acaecidos en su juventud fueron sólo eso, producto de las circunstancias, o algo mucho más arraigado. La historia no debería olvidarse para no cometer los mismos errores, pero como todo en la vida, hay que cerrar la puerta, curar las heridas y continuar luchando para que ello no se repita. Y sino sólo hay que mirar el panorama internacional y ver lo que sucede ahora sin que las voces se alcen ni nadie diga esto no puede volver a pasar. Los derechos humanos deber de estar siempre por encima de cualquier idea política.¿O no?